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Adolf
Anderssen, en busca de lo bello

(
Autor : Javier Cordero Fernández -
Ajedrez de ataque
)
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Karl Ernst Adolf
Anderssen nació el 6 de Julio de 1818, en Breslau
(Alemania), falleció el 13 de Marzo de 1879. Estudió
Filosofía y Matemáticas, y durante toda su vida ocupó
el puesto de profesor en el Instituto de su ciudad
natal.
Su padre le enseñó
a jugar al ajedrez a la edad de 9 años, algo que marcaría
su vida, ya que Anderssen siempre se mostró feliz
cuando se sentaba ante un tablero. Uno de sus libros de
cabecera fue "Cincuenta partidas entre
Labourdonnais y McDonnell", de William Lewis. Tal
vez su manera de jugar, siempre al ataque, estuvo
influenciada por las partidas de ese match, ya que
muchas de ellas fueron espectaculares luchas tácticas.
En
1846 inició la publicación de la revista de ajedrez Deutsche
Schachzeitung, en Berlín, junto a Johannes
Zukertort, que por esa época se convirtió en su discípulo.
En estos primeros años, Anderssen está en contacto con
varios jugadores alemanes (Von der Lasa, Löwenthal o
Mayet), con los que disputa matches o partidas
amistosas, con resultados desiguales. Sus comienzos no
fueron muy exitosos y tuvo que pulir sus carencias a
base de mucho trabajo. Estos encuentros eran su única
relación con el ajedrez de competición, ya que a
mediados del siglo XIX este deporte se encontraba muy
aislado.
Durante
su juventud fue
un gran compositor de problemas, modalidad en la que
pudo dar rienda suelta a su creatividad. En 1842, cuando
apenas era conocido como ajedrecista, publicó una
colección de estudios, en esta web podéis encontrar
dos de ellos en el Bloque
1 y en el Bloque
3.
Fue
en 1851 cuando Anderssen supo que había llegado su
momento. En Londres se decidió organizar el primer
torneo internacional de la historia, bajo la dirección
del famoso jugador Howard Staunton, que pretendía de
este modo refrendar su dominio en el ajedrez mundial. Al
torneo fueron invitados los mejores jugadores de la época,
incluido Anderssen, por lo que la competición fue
tomada como un campeonato del mundo no oficial. El
sistema de juego elegido fue el de eliminatorias, a
4 rondas. Anderssen no entraba dentro de la terna de
favoritos, no en vano era un auténtico desconocido para
sus rivales, pero el alemán logró sorprender a todos y
se alzó con el triunfo de una forma justa, mostrando un
fino juego de ataque. Podéis ver como transcurrió el
torneo, así como algunos datos del mismo, en el enlace
(Londres
1851). Pero durante el
torneo ocurrió algo que dio todavía más fama a
Anderssen, incluso más que su victoria final... y fue
la disputa de una partida que trascendería las barreras
del tiempo: La Inmortal. Anderssen, durante uno de los
descansos del torneo, decidió jugar una partida
amistosa con Lionel Kieseritzky. La sucesión de golpes
tácticos y brillantes combinaciones que se dieron en
dicha partida la han convertido en la más famosa de la
historia y son una prueba irrefutable del increíble
talento de Anderssen. (La
inmortal). |
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Sólo un año después, Anderssen volvería a dejar
boquiabierto al mundo del ajedrez con su partida ante
Dufresne, hasta tal punto, que fue bautizada como 'La
siempreviva'. Resulta
curioso reproducir sus movimientos y comprobar las
similitudes que tiene con 'La inmortal', como el mate
con el alfil en e7, algo que se da en ambas partidas.
Anderssen es el único jugador de la historia que ha
producido dos partidas inmortales, algo que le coloca en
un puesto de honor en la historia del ajedrez, no creo
que exista ningún aficionado que se precie que no haya
reproducido ambas partidas en más de una ocasión.
Anderssen
había conseguido situarse en la cúspide del ajedrez
mundial, lugar en el que se mantendría hasta el año
1866, salvo durante un breve espacio de tiempo en que
fue expulsado por Paul Morphy (año 1857). En 1858 el
estadounidense decidió abandonar el ajedrez, por lo que
el título volvió a manos |
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de
Anderssen. El dominio de Morphy
fue fugaz, se había desplazado a Europa con la intención
de medir su fuerza ajedrecística con los jugadores del
viejo continente y tras vencer a todo rival que se puso
en su camino, decidió volver a su ciudad natal para no
volver a jugar de forma profesional (una lastima, porque
el ajedrez perdió a un gran genio de forma prematura).
En el periodo que
abarca desde 1851 hasta su duelo con Morphy, Anderssen
no había puesto en juego su título ficticio de campeón
del mundo. Cuando Morphy llegó a Europa, Anderssen
estaba plenamente dedicado a su profesión de maestro y
apenas abandonaba su ciudad. Sus apariciones en torneos
internacionales eran meramente esporádicas, por lo que
su nivel competitivo no era tan alto como lo fue a
principio de la década. A pesar de esto aceptó gustoso
el reto de Morphy y se desplazó a París para disputar
un match con el americano (Morphy costeó los gastos del
viaje con un premio que había ganado en un torneo en el
café de la Regence). Anderssen perdió este match con
claridad, algo que los expertos atribuyeron a su acusada
inactividad. Mi opinión personal es que Morphy era
superior a Anderssen y hubiera conseguido vencerle en
cualquier otra época, aunque unos años antes se
hubiese encontrado con más resistencia por parte del
alemán. Así transcurrió el match entre estos dos
monstruos del ataque:
Campeonato
del Mundo - París 1858
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1
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2
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3
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4
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5
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6
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7
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8
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9
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10
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11
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Total
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P. Morphy
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0
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=
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1
|
1
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1
|
1
|
1
|
=
|
1
|
0
|
1
|
8
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A. Anderssen
|
1
|
=
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0
|
0
|
0
|
0
|
0
|
=
|
0
|
1
|
0
|
3
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Como ya he
comentado, tras
la renuncia de Morphy el título de campeón del mundo
fue restituido a Anderssen. El alemán puso su cetro en
juego en varias ocasiones, pero ninguno de sus rivales
consiguió arrebatárselo, a pesar de encontrarse con
verdaderas dificultades en cada uno de esos encuentros.
Su juego era menos consistente que en su juventud, le
faltaba ritmo de competición, algo que compensaba con
un bien muy escaso: el talento. Finalmente fue derrotado
por Wilhelm Steinitz, en un hito que marcaría el
comienzo del fin de la época romántica, tiempos que
algunos echamos de menos y que supusieron una edad de
oro y esplendor para el ajedrez. Steinitz y sus nuevas
ideas no pudieron ser rebatidas por el 'Inmortal' romántico,
por lo que tuvo que ceder, no sin una dura lucha, su
corona. A continuación podéis ver los encuentros por
el Campeonato del Mundo que disputó Anderssen.
Campeonato
del Mundo - Londres 1861
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1
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2
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3
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4
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5
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6
|
7
|
8
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9
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Total
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I. Kolisch
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0
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1
|
1
|
0
|
1
|
=
|
0
|
=
|
0
|
4
|
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A. Anderssen
|
1
|
0
|
0
|
1
|
0
|
=
|
1
|
=
|
1
|
5
|
Campeonato
del Mundo - Londres 1862
|
|
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
Total
|
|
A. Anderssen
|
1
|
=
|
0
|
0
|
=
|
0
|
1
|
1
|
4
|
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L. Paulsen
|
0
|
=
|
1
|
1
|
=
|
1
|
0
|
0
|
4
|
Campeonato
del Mundo - Londres 1866
|
|
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
10
|
11
|
12
|
13
|
14
|
Total
|
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A.
Anderssen
|
1
|
0
|
0
|
0
|
0
|
1
|
1
|
1
|
1
|
0
|
0
|
1
|
0
|
0
|
6
|
|
W.
Steinitz
|
0
|
1
|
1
|
1
|
1
|
0
|
0
|
0
|
0
|
1
|
1
|
0
|
1
|
1
|
8
|
Este
último encuentro todavía no estaba considerado como
Campeonato del Mundo oficial, por lo que Anderssen no
aparece en la prestigiosa lista de campeones del mundo.
De este último match podemos destacar la terrible lucha
que presidió cada partida, un precioso espectáculo en
el que ninguna de ellas terminó en tablas.
Tras
su derrota ante Steinitz, Anderssen pasó a un segundo
plano, o al menos eso parecía, pero el profesor alemán
aun guardaba a buen recaudo unas gotas de buen juego,
gotas que decidió utilizar en el torneo de Baden-Baden
de 1870, imponiéndose a los mejores jugadores del
mundo, incluido Steinitz (al que ganó las 2 partidas
disputadas). Podéis ver la tabla del torneo en el
siguiente enlace: (Baden-Baden
1970). Anderssen tenía 52
años cuando jugó en Baden-Baden y aun lograría ganar
algún torneo más, pero no de la categoría de éste. |
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La historia ha
situado a Adolf Anderssen y Paul Charles Morphy como
los cabecillas de la revolución romántica que conquistó
el mundo del ajedrez en el siglo XIX. El estilo de juego
de esta inigualable saga de jugadores estaba basado en
los principios de la escuela italiana (fundada por
Ercole del Río -1750-), en los que se daba gran
importancia a un rápido desarrollo de las piezas para
así poder lanzar ataques relámpago contra el enroque
rival. Anderssen y Morphy sirvieron de inspiración a
muchos otros maestros, baste citar a Blackburne,
Zukertort, Winawer, Bird o Kolisch, los cuales trataron
de adoptar su estilo, teniendo como máxima aspiración
igualar sus gestas. Esto supuso una época próspera de
creatividad, donde no se concebía una partida sin
sacrificios, golpes inesperados y ataques rudos.
El
público que asistía a los torneos abucheaba al jugador
que no aceptaba un sacrificio de pieza o declinaba un
gambito, que pasaba a ser |
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considerado
poco menos
que un cobarde. Pero esta forma de entender el
juego también tuvo sus críticos, que consideraban
las combinaciones como meros fuegos de artificio que no
servían para obtener victorias de forma regular y que
estaban condenados a ser desterrados del tablero.
Anderssen no se dejó influir por estos augurios y fue
fiel a su forma de jugar a lo largo de toda su carrera.
Cuando se sentaba ante el tablero sólo tenía una cosa
en mente: atacar y atacar, el rey enemigo siempre estaba
en su punto de mira y no le importaba prescindir de
cualquier pieza con tal de poder lanzarse a la ofensiva.
Para Anderssen el
ajedrez representaba una pasión, juego al que dedicaba
prácticamente todo su tiempo libre. Este hecho influyó
en que no llegase a casarse, dedicándose a sus clases
de matemáticas y alemán, en Breslau, durante toda su
vida. Esta desmedida afición le llevó a protagonizar
divertidas anécdotas, como la que pueden leer a
continuación:
Una
noche Anderssen se sentó frente a un tablero y se puso
a estudiar un problema. Cuanto más se perdía en todas
las posibles variantes, más partidas jugaba contra si
mismo. Estaba tan fascinado con la belleza de aquélla
partida, que perdió la noción del tiempo y de las
circunstancias, no sintiendo por ello ningún cansancio.
Cuando de repente alguien llamó a la puerta, enojado,
interrumpió sus pensamientos y entonces mantuvo la
siguiente conversación con su ama de llaves:
Anderssen
:
"Vete tranquila a la cama. Estoy ahora muy
ocupado"
Liesbeth
:
"¿Cómo dice, por favor?"
Anderssen
:
"No me molestes. Sabes que puedo resistir
perfectamente toda la noche. ¡Llámame mañana
temprano, como siempre!"
Liesbeth
:
"Señor profesor, ¿se encuentra usted bien?"
Anderssen
:
"Criatura, no sólo estoy muy bien, sino que además
no debes molestarme ahora. Estoy precisamente en lo más
importante. Termino en seguida"
Liesbeth
: "Sabe
profesor, usted no ha dormido absolutamente nada. Ya
tengo experiencia de otras veces. ¿Pero... no ha oído
usted las campanas del alba?"
Anderssen
: "¿Las
campanas del alba?. Habría podido jurar que eran las
campanas de la noche. ¿No te confundes?"
Liesbeth
:
"Señor profesor, 'yo' he dormido toda la noche y
'no estoy soñando'."
Anderssen
era uno de los jugadores más queridos por los
aficionados y también supo ganarse el aprecio de sus
rivales, incluso tuvo una gran amistad con el siempre
irascible Wilhelm Steinitz. Quienes le conocían, le
definían como un hombre alto, corpulento, siempre
sonriente y de trato amable. No es de extrañar que
obtuviese la simpatía de todos, así como el respeto y
la admiración por su brillante juego.
Muchos
jugadores de ajedrez terminan sus vidas en el más
oscuro olvido, sin ser apenas recordados por el mundo
del ajedrez. A Anderssen le ocurrió todo lo contrario,
su gran carisma y su larga lista de éxitos le sirvieron
para recibir muchos homenajes tras su fallecimiento.
Baste decir que una revista alemana de ajedrez le
consagró una necrológica de 19 páginas, todas ellas
con una franja negra en señal de duelo.
En
el plano personal, tengo que dar las gracias a Anderssen,
el ajedrez me empezó a interesar de verdad tras
reproducir sus dos partidas más famosas: La inmortal y
La siempreviva. Ver combinaciones tan bellas dentro de
un tablero, me hizo darme cuenta de que el ajedrez no es sólo
un juego, también tiene algo de arte que puede llegar a
fascinar a cualquiera que profundice en su larga
historia. Así, comencé una búsqueda de partidas
brillantes, cuya recopilación (durante años) me ha
llevado a crear esta web. Por lo que Anderssen tiene
gran parte de culpa en la aparición de
ajedrezdeataque.com y en las muchas horas que invertí
en ese trabajo.
Las
estadísticas de Anderssen a lo largo de su carrera son
: victorias 313, tablas 52, derrotas 249; promedio
55'2 % (el promedio se saca de sumar victorias y tablas,
y dividirlo por las partidas totales).
Podéis
ver sus resultados en todos los torneos que disputó y
en la mayoría de los matches que jugó por toda Europa
en el enlace: (Ver
Palmarés).
Para
terminar, 5 partidas donde podéis disfrutar de las
combinaciones de este jugador irrepetible:
|
Mayet
- Anderssen, Berlín 1851
Rosanes
- Anderssen, Breslau 1862
Anderssen
- Zukertort, Barmen 1869
Anderssen
- Journoud, París 1860
Schurig
- Anderssen, Leipzig 1855
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(VER)
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(VER)
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