|
Mikhail
Tahl, el genio del ajedrez

(
Autor : Javier Cordero Fernández -
© Ajedrez de ataque
)
|
En
este artículo, el primero de la que espero sea una larga
lista, voy a hablar de mi jugador favorito, el mayor
talento que ha movido las piezas sobre un tablero de
ajedrez a lo largo de su milenaria historia.
Mikhail
Tahl nació el 9 de Noviembre de 1936, en Riga (Letonia),
falleció el 26 de Junio de 1992, en Moscú (Rusia). Fue
apodado el "Mago de Riga" y de joven era
conocido como "La llama".
Su
padre fue el encargado de enseñarle a jugar al ajedrez
cuando Misha había cumplido ya los 10 años. En su
primera partida se enfrentó a su primo... y perdió, a
partir de ese momento el ajedrez sería toda su vida. Mikhail
fue un niño prodigio, algo que confirmó en cuanto comenzó
a acudir a la escuela, destacando sobre todo en matemáticas
(al contrario que la mayoría de los niños del mundo).
El
primer premio que recibió no fue por ganar un torneo, fue
por una de sus partidas: obtuvo el premio de belleza a la
partida más espectacular en el Torneo de la tres Repúblicas
Bálticas de 1948; el premio consistió en una enorme y
lujosa edición del libro "Pedro I", de Leon
Tolstoi.
Con
13 años ya consiguió vencer a un gran maestro: Ratmir
Jolmov, lo hizo durante unas simultaneas dadas por su
rival en Riga: (Ver
partida).
Tahl ya demostraba una gran capacidad de cálculo a pesar
de su corta edad, resulta poco común desarrollar tan
pronto un 'instinto asesino' para el ajedrez y todavía
menos común conservarlo hasta el fin de su carrera. Ese
mismo año volvió a jugar otra gran partida de ataque,
que fue la primera de su autoría en
ser publicada en una revista especializada (Ver
partida).
Su
ascensión fue meteórica y con 17 años se proclamó
campeón de Letonia, ese mismo año obtuvo el título
de Maestro de la URSS tras vencer en un match a Saigin
(campeón de Bielorrusia). En 1957 consiguió ser campeón
absoluto de la URSS, el título más codiciado por los
jugadores de la antigua unión de repúblicas, sólo
superado en prestigio por el campeonato del mundo, y lo
hizo de un modo brillante con una espectacular partida en
la última ronda que le dio el triunfo en solitario: (Ver
partida). Al
año siguiente logró su primer triunfo en un torneo
internacional y fue ni más ni menos que el Interzonal de
Portoroz (por delante de Petrosian, Fischer, Larsen,
Gligoric...). Estos dos logros fueron extraordinarios: el
campeonato de la URSS siempre se caracterizó por ser un
torneo fortísimo y complicado de ganar; además, triunfar
en un Interzonal, cuando era la primera vez que competía
fuera de su país, sirvió para descubrir a un jugador
especial destinado a coronar las más altas cimas del
ajedrez.
Los
buenos augurios se confirmaron cuando en 1959 ganó de
forma espectacular el torneo de candidatos de Belgrado,
dejando atrás a rivales como Fischer, Smyslov, Keres o
Petrosian. Podéis ver la tabla de resultados en el
siguiente enlace (Belgrado
1959).
Este triunfo le dio derecho a jugar por el título máximo
que ostentaba el patriarca del ajedrez soviético, Mikhail
Botvinnik.
Llegó
la primavera de 1960 y la belleza inundó la naturaleza...
y decidió seguir su expansión hasta llegar al mundo del
ajedrez, con la disputa del ansiado match por el
campeonato del mundo. La expectación generada fue enorme,
muchos intuían que se podía estar gestando el nacimiento
de una nueva estrella del ajedrez. Tahl contaba con su
talento y con una sólida preparación pre-match. Junto a
sus entrenadores había estudiado concienzudamente la
apertura favorita de Botvinnik, lo que sorprendió al
campeón y se tradujo en una ventaja de 3 puntos en la 7ª
partida. Pero nunca hay que dar por muerto a un jugador
como Botvinnik, luchador incansable consiguió, gracias a
su tenacidad, equilibrar el marcador. En ese momento Tahl
decidió poner en juego todo su talento y obtuvo varias
victorias en posiciones complicadas, gracias a bellos
golpes tácticos. Otro factor inesperado ayudó a decantar
la lucha: los apuros de tiempo de Botvinnik, que cayó
varias veces en zeitnot al verse totalmente superado por
la velocidad de juego de su rival. Al final Tahl obtuvo el
triunfo de forma más o menos holgada y se convirtió en
el campeón del mundo más joven de la historia. En esta
ocasión la belleza se impuso al pragmatismo, en una lucha
que lleva librándose durante siglos y que seguirá
estando presente en enfrentamientos venideros. (Ver
tabla). |
 |
Botvinnik tenía derecho a un match de revancha si era
derrotado e hizo valer su privilegio al año siguiente. El
ex-campeón se preparó con gran intensidad para recuperar
su corona perdida, analizó el match anterior y pulió sus
principales defectos. Un año antes, Botvinnik se vio
sorprendido por el ímpetu y la fuerza de Tahl, pero esta
vez estaba sobre aviso. En esta ocasión Tahl se mostró
inferior a Botvinnik, que logró imponer su estilo desde
un principio. Tahl comentó que se había preparado igual
o mejor que en el primer match, pero había sido superado.
Aunque no puede servir de excusa, Misha empezó a tener
sus primeros problemas de salud durante este encuentro,
algo que perjudicó notablemente su juego. El letón no
juzgó este hecho como determinante y asumió su derrota
con total deportividad. (Ver
tabla). |
|
Y
tras esto Tahl no volvió a jugar un match por la corona
mundial. A pesar de intentarlo en varias ocasiones, la
fatalidad siempre se cruzó en su camino y no pudo
refrendar su espectacular juego con los resultados
apropiados. Su primer intento tuvo lugar en el Torneo de
Candidatos de Curaçao, en 1962, donde Tahl llegó en gran
forma y era considerado el principal favorito. Pero su
salud le jugó una mala pasada y tuvo que participar con
el handicap de sufrir fuertes ataques renales, algo que le
impidió rendir con normalidad (cuando se llegaba a las 4
horas de juego, Tahl se venía abajo físicamente y cometía
graves errores). La 4ª y última vuelta del torneo ni
siquiera la pudo disputar, tras ser convencido por sus
rivales (que veían su lamentable estado de salud) decidió
abandonar el torneo.
Estos
graves problemas de salud le acompañaron a lo largo de
toda su carrera, algo que sin duda influyó negativamente
en sus resultados (como él mismo reconoció en varias
ocasiones). A pesar de tantas dificultades, siguió
jugando grandes partidas, dejándonos un amplio legado de
creatividad que solo finalizó con su fallecimiento.
En
1965 volvió a estar muy cerca de poder jugar la final del
campeonato del mundo. Realizó un buen Interzonal y se
plantó en la final del torneo de candidatos tras eliminar
a Portisch y a Larsen. Allí se encontró con Spassky, que
resultó un escollo infranqueable, derrota por 7-4 tras
perder las 3 últimas partidas. En 1968 consiguió llegar
hasta las semifinales, pero en esta ocasión fue derrotado
por Viktor Korchnoi. En 1979, cuando nadie contaba con él,
obtuvo el triunfo en el Interzonal de Leningrado, pero
tampoco logró triunfar en el torneo de candidatos al ser
eliminado en cuartos de final por Lev Polugaevsky. Su último
intento de recuperar su corona (34 años después) data
del año 1985, tras jugar a un gran nivel en el interzonal,
se clasificó para el torneo de candidatos de Montpellier.
Se había decidido volver a la modalidad de torneo todos
contra todos y Tahl volvió a sorprender al mundo al
finalizar en 4º lugar a sólo medio punto del vencedor.
Una gran trayectoria, rindiendo al máximo nivel durante más
de 3 décadas. |
 |
Al ver a ciertos GM de la actualidad, que limitan sus
apariciones a unos pocos torneos al año, no podemos dejar
de maravillarnos de la gran actividad de Mikhail Tahl. Lo
habitual entre sus rivales era trabajar duro en un buen
repertorio de aperturas, junto a sus preparadores y en el
calor de sus hogares, para sólo abandonar su
entrenamiento al acudir a algún torneo. Mikhail hacía
justo lo contrario: prefería prepararse disputando
partidas, por lo que acudía a numerosos torneos en todo
el planeta (consideraba que tenía que jugar como mínimo
100 partidas al año). Analizando fríamente su
trayectoria, podemos decir que fue irregular. Tuvo años
donde ganaba torneos importantes y nadie conseguía
vencerle (como 1973 ó 1974), y años donde iba de
hospital en hospital sin conseguir apenas algún resultado
positivo en el tablero. Es difícil poder juzgar su
carrera porque por desgracia sus problemas de salud
lastraron claramente su rendimiento. |
|
El
gran problema de los ataques renales que sufría residía
en que estos eran aleatorios, podían ocurrirle en
cualquier momento, muchas veces en plena competición.
Tras uno se esos ataques su estado físico se deterioraba
y su juego empeoraba a la misma velocidad que su salud. A
pesar de esto, Tahl siempre sacaba fuerzas de flaqueza
para seguir acudiendo a torneos, aunque su rendimiento se
viera afectado profundamente. Creo que tales esfuerzos le
honran como deportista y como persona, y demuestran el
amor que sentía por el ajedrez.
En
1969 los médicos optaron por extirparle el riñón
enfermo, algo que Mikhail debió de permitir años atrás.
En esos días surgió el rumor de que Tahl no había
podido superar la operación y había fallecido. Incluso
en la prensa de Yugoslavia (país donde era muy querido)
apareció su esquela, para desolación de la comunidad
ajedrecista. Pero nada más lejos de la realidad, un mes
después de la operación Tahl volvió a la competición
en el torneo de Tbilisi ganando el primer premio. En este
torneo Tahl realizó un maravilloso sacrificio de dama en
su partida con Suetin y cuentan que tras ganar la partida
comentó: "No está nada mal para un
difunto...". Disfruten de esa combinación, una de
las bellas de la historia, realizada desde 'el más allá':
(Tahl
- Suetin).
Pero
Tahl no es recordado por sus buenos resultados, ni
siquiera por ser campeón del mundo, lo que ha dejado un
imborrable recuerdo en el aficionado al ajedrez es su
estilo creativo y sus partidas llenas de golpes tácticos.
En los torneos mostró su preferencia por agradar al público
con sus jugadas arriesgadas, dejando en un segundo plano
el resultado final. De esta misma opinión siempre ha
sido Boris Spassky, a ambos les gustaba que la sala
de juego estuviera abarrotada y no les molestaba el ruido
de los espectadores celebrando las jugadas. Otros
jugadores, como Bobby Fischer, no consentían el menor
ruido en la sala y pedían el desalojo cuando se sentían
molestados. |
|

|
Todos estaremos de acuerdo en que fue un jugador poco común.
A veces le pasaban cosas que cruzaban los límites de la
realidad, como la siguiente anécdota: durante su juventud, en
un torneo que data del año 1947, estaba disputando una partida que tenía perdida y
en la que pensaba abandonar. Pero decidió no hacerlo porque se llegó a
la jugada 40 y se aplazó la partida para el día
siguiente. Esa noche soñó con una variante que le
libraba de la derrota, al día siguiente decidió aplicar
lo soñado y consiguió salvar la partida.
Tahl también tenía su maldición particular: casi
siempre perdía en la primera ronda de los torneos. Aunque
era algo a lo que no daba demasiada importancia e incluso
se lo tomaba con humor. Otra dato curioso es que jugaba
peor por las mañanas que por las tardes, esto era debido
a que le |
|
costaba un gran esfuerzo despertarse y su cerebro tardaba
mucho en empezar a funcionar, algo fatal si estás jugando
al ajedrez.
E
incluso tuvo su propia bestia negra, éste fue el jugador
soviético Rashid Nezmetdinov, que le derrotó en casi
todos sus enfrentamientos. Nezhmetdinov era un gran
jugador de ataque y tal vez por eso a Tahl se le atragantó
su compatriota (... en casa del herrero, cuchillo de
palo).
Pero
no sólo triunfó dentro del tablero, fuera de él mantuvo
excelentes relaciones con sus rivales, su eterno buen
humor y amabilidad le granjearon numerosas amistades. Es
extraño encontrar a un campeón del mundo con un carácter
de este tipo, generalmente cuando se llega a la cumbre el
jugador tiende a aislarse del resto de sus semejantes y
rodearse de un halo de superioridad. Esta opinión no es
para nada subjetiva, basta echar un vistazo a la siguiente
anécdota para darse cuenta del lado humano de Mikhail
Tahl: durante una partida Tahl se dio cuenta de que el
reloj de su rival estaba estropeado, algo en lo que nadie
más reparó; pasado un rato a su contrincante se le acabó
el tiempo y Tahl decidió seguir jugando sin reclamar la
victoria por caída de bandera.
Diseccionemos
ahora de su estilo de juego. Fue un auténtico
revolucionario en una época donde abundaban los
jugadores fuertes posicionalmente: Botvinnik, Petrosian
-sin duda el que mejor planteaba la defensa-, Smyslov....
Por eso su espíritu romántico era único y especial, y
no creo que vaya a repetirse (ojalá me equivoque). Tahl,
como buen jugador de ataque, despreciaba la teoría de las
aperturas y definía el inicio de la partida de la
siguiente forma: "La apertura es un programa
obligatorio que debo desarrollar a la fuerza". En sus
sacrificios de pieza había algo de psicología y una gran
profundidad de cálculo de variantes. Estos no siempre
eran correctos, pero sembraban tal caos en la posición
que sus rivales se sentía desconcertados e incapaces de
encontrar la continuación correcta.
|
|

|
Muchos
le criticaron por esta forma de jugar, decían que sus
sacrificios eran meros golpes de efecto y que esa no era
forma sensata de jugar al ajedrez. Sus entrenadores
trataban de frenarle antes de los torneos pidiéndole que
jugase tranquilo, pero cuando Mikhail se sentaba ante el
tablero siempre elegía la variante más arriesgada (algo
por lo que muchos nos sentimos agradecidos). Gracias a
este estilo, sus partidas obtuvieron premios de belleza en
múltiples torneos. Podéis ver todas las partidas de Tahl
que hay publicadas en 'Ajedrez de ataque' en: (Tahl
combinando).
Su
biógrafo, Y. Damsky, definió de una forma maravillosa su
estilo de juego: "cuando Tahl consigue ser Tahl, en
el tablero se desencadenaban ciclones y huracanes".
La fantasía estaba presente en cada movimiento del Mago
de Riga y esto le ha permitido perdurar en el tiempo,
ese es un privilegio reservado a todo ajedrecista, que a
través de sus partidas puede ser recordado
|
|
por las
generaciones venideras. Tahl siempre reconoció que no
evaluaba la posición con exactitud (como hacía Botvinnik),
pero suplía esa carencia con una gran capacidad para el
cálculo de variantes: "¡Yo también pertenezco al
'sindicato de calculadores'!", solía decir.
Cuando
los periodistas le preguntaban cual había sido su mejor
partida, él siempre contestaba lo mismo: "Pienso
jugarla cada vez que me siento frente al tablero".
Una muestra más de su espíritu lucha y su afán por
crear belleza sobre un tablero de ajedrez.
Tahl
aportó más cosas al mundo del ajedrez: escribía artículos
para revistas de ajedrez y periódicos, fue comentarista
para televisión y radio en varios torneos y escribió
varios libros (muy recomendable "Al ataque", su
biografía).
Como
ya he comentado, su carrera estuvo salpicada de divertidas
situaciones. Su carácter amable, sus ganas de divertirse
y su agresiva forma de jugar le llevaron a protagonizar
numerosas anécdotas. Veamos algunas de las más famosas:
Anécdota
del hipopótamo
Benkö
le acusó de hipnotizarle en sus partidas
...
sólo me fijo en el Rey enemigo
Mikhail
nos dejó records increíbles a lo largo de su dilatada
carrera, algunos de ellos difíciles de batir:
-
En las Olimpiadas tuvo unos números insuperables: 59
victorias, 32 tablas y sólo 2 derrotas, lo que da el
mejor porcentaje de puntos logrados por un jugador en esta
competición a lo largo de la historia. Tuvo un promedio
del 81'2 %, en esta clasificación le siguen otros dos
grandes jugadores: Anatoly Karpov 80'1 % y Tigran
Petrosian 79'8 %.
-
Logró encadenar 93 partidas seguidas sin perder, desde
Octubre de 1973 hasta Octubre de 1974.
-
Es el jugador que más veces ganó el Campeonato de la
Unión Soviética, empatado con Botvinnik, aunque es un
dato difícil de comprobar. Dicho campeonato es el torneo
más fuerte que se ha disputado en el mundo del ajedrez,
ya que el número de grandes jugadores soviéticos era
enorme.
-
En 1988 ganó el primer Campeonato del Mundo de ajedrez
relámpago. Su forma de jugar se acoplaba de maravilla a
esta modalidad, su rapidez de pensamiento no conocía
rival, lo que hizo que en toda su carrera sólo viera caer
la bandera de su reloj en una ocasión. En este campeonato
participaron Karpov y Kasparov, pero nadie pudo con el Mago
de Riga. Podéis ver la tabla del Campeonato en:
(I
Campeonato del Mundo blitz).
En 1995 se jugó en Riga un torneo en su memoria, a este
torneo acudieron los mejores jugadores del momento para
rendir un justo homenaje al ex-campeón del mundo. El
torneo fue ganado por Kasparov. Podéis ver los resultados
completos de este torneo (Riga
1995).
Las estadísticas de Tahl son: 1263 victorias, 1321
tablas y 331 derrotas; con un promedio de 65'3 % (el
promedio se saca de sumar victorias y tablas, y dividirlo
por las partidas totales).
El público del Siglo XXI todavía recuerda al letón con
mucho cariño, una pequeña muestra es una encuesta que he
planteado en mi web, en la que hay que decidir quien es el
mejor jugador de ataque de la historia. Como era de
esperar la encuesta ha sido liderada desde un principio
por Tahl, seguido a mucha distancia por Bobby Fischer y
Morphy. (Ver
Encuesta).
|
|