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El turco fue creado, en 1769, por Wolfang Von Kempelen
(científico eslovaco) y dio su primera exhibición ante
la emperatriz Mª Teresa de Austria, sin que nadie
entendiese como funcionaba.
La máquina era una gran caja, que si se abría sólo
dejaba a la vista multitud de cables y mecanismos. El muñeco
que aparecía sentado ante el tablero lucía un turbante
y coloridos ropajes de seda, era "El Turco".
Además tenía un brazo extensible que movía las
piezas.
Tras su primera aparición su fama fue creciendo sin
parar, siendo reclamado en varias ciudades para dar
exhibiciones (Leipzig, Dresde, París, Londres...)
Muchos fueron los rumores sobre su funcionamiento: para
los más influenciables era un pacto de Von Kempelen con
el diablo, otros aseguraban que la máquina funcionaba a
base de campos magnéticos y los más incrédulos
opinaban que dentro de la máquina había un jugador que
movía las fichas. La verdadera es esta última afirmación,
se sabe que dentro del artilugio llegaron a estar los
siguientes jugadores:
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Johann
Allgaier (1809), Boncourt (1818), William Lewis
(1818-1819), Peter Williams (1819), Jacques F.
Mouret (1820) y William Schlumberger (desde 1826).
Todos ellos eran fuertes jugadores de la época,
algunos incluso profesionales. Por ejemplo,
Schlumberger era un asiduo al café de La Regence
donde sólo era derrotado por Labourdonnais, se dice
que Saint Amant fue su discípulo.
La máquina derrotó a infinidad de personajes famosos
de la época, como: el Emperador José II, la Zarina
Catalina II, Napoleón Bonaparte, Edgar Allan Poe,
Federico II de Prusia o el Duque ruso Pavel.
El turco cambió de manos varias veces e incluso se
idearon nuevos métodos de engaño. Maelzel hizo que
dentro de la máquina se metiese un niño, que hacía
los movimientos que le indicaba un maestro desde el público
mediante señales secretas.
En 1838 falleció Maelzel y la máquina se exhibió en
el museo chino de Philadelphia. Unos años más tarde,
en 1854, la máquina quedó destruida en un incendio.
Pero el misterio no desapareció con la maquina, ya que
había sido descubierto unos años antes: un avispado
espectador se había dado cuenta del engaño durante una
de las exhibiciones en el museo, hasta esa fecha nadie
había conseguido desentrañar sus misterios, aunque
todo el mundo sospechase como era su funcionamiento.
Aquí tenéis 2 partidas jugadas por el Turco, o más
bien por los jugadores que se encontraban dentro de él:
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