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Partida de locos en Linares... ¡y que viva el ajedrez!

Groucho Marx

Gelfand  ½ -  Vallejo  ½          Gelfand : blancas

          Linares  2010                    Vallejo  : negras

 

1. d4 / d5  2. c4 / c6  3. Cc3 / dxc4  4. e4 / b5  5. a4 / b4  6. Ca2 / Cf6  7. e5 / Cd5

8. Axc4 / e6  9. Cf3 / Aa6  10. b3 / Ab7  11. Cg5 / h6  12. Ce4 / Dh4  13. De2 / Cd7

14. 0-0 / c5  15. dxc5 / Axc5  16. Ab5 / Ae7  17. Ad2 / Td8  18. f4 / 0-0

19. Tac1 / f6  20. Cd6 / Aa8  21. Ae1 / Dxf4  22. Txf4 / Cxf4  23. Dc4 / fxe5

24. Dc7 / Ag5  25. h4 / Cd5  26. hxg5 / Cxc7  27. Txc7 / Cb6  28. Axb4 / Cd5

29. Td7 / Cxb4  30. Cxb4 / Txd7  31. Axd7 / Td8  32. Axe6+ / Rf8  33. Cf5 / a5

34. gxh6 /gxh6  35. Cc2 / Axg2  36. Rxg2 / Td2+  37. Rf3 / Txc2  38. Re4 / Te2+

39. Rd3 / Tg2  40. Ac4 / h5  41. Re4 / h4  42. Cxh4. TABLAS.

Después de 21.Ae1

 

Francisco Vallejo

             Verdaderamente ha sido una partida de locos. La jugada 21 de las negras no se la esperaba nadie, un sacrificio de dama por torre sin ninguna compensación... Vallejo ha sido valiente y ha tratado de buscar una posición de manicomio en busca de la victoria. Sus argumentos: la presión sobre g2, la ausencia de piezas blancas en el flanco de rey y la columna f abierta y dominada por una de sus torres.

           Se ha entrado en una posición complicada, de las que se disputan pocas al año. Son partidas muy difíciles de jugar, con múltiples variantes y muchas posibilidades de dar pasos en falso. Y por lo visto, Vallejo ha sabido moverse mejor que Gelfand en aguas turbulentas, poco a poco ha ido igualando la situación y finalmente ha conseguido un peligroso peón en la columna h que le ha dado tablas al tener que entregar las blancas una de sus piezas para poder frenarlo.

 

           Vallejo salió mal parado de la apertura, no jugó con precisión y Gelfand tenía algo de ventaja. Había que hacer algo o se entraría en un final irremediablemente perdido. Por eso Vallejo decidió hacer lo que hizo, cambiar el rumbo de la partida arriesgando al máximo... de todos modos la partida estaba muy complicada. Sabía que la única forma de arrancar algo era complicar la posición y así lo hizo.

           Hay que darse cuenta de una cosa: el golpe psicológico que supuso esta combinación, yo creo que Gelfand desconfiaba de la jugada de Vallejo y por eso trató de simplificar la posición. Seguro que se encontraba temeroso ante lo que se le podía venir encima... y en eso también consiste el ajedrez táctico, complicar la posición y desconcertar al rival... si no que le pregunten a los rivales de Mikhail Tahl, muchos de sus sacrificios eran dudosos, pero hay que sentarse delante del tablero y capear el aluvión que se te viene encima.

           Creo que los aficionados han disfrutado, han puesto los ojos como platos y se han enganchado a la partida dejándose los ojos en la pantalla. Es fácil decir que se han cometido errores... gracias a los programas que todos tenemos en casa, pero hay que estar allí, en el escenario del torneo, con la presión del reloj, la tensión de estar disputando el torneo más prestigioso del planeta. Entonces tal vez comprenderíamos la dificultad de jugar una partida así. La facilidad de poder consultar un programa nos ha hecho olvidar lo complicado que es este juego, las infinitas variantes que se pueden jugar y lo sencillo que es cometer un error, incluso a en los torneos de más alto nivel.

           Yo recomiendo a los aficionados que no utilicen los programas cuando vean partidas por internet. Al hacerlo no nos esforzaremos en calcular nada de lo que vemos en el tablero y de ese modo simplemente estaremos atentos a lo que nos diga Rybka o Fritz. Creo que se puede disfrutar más tratando de calcular por nuestra cuenta, a veces sin saber quien tiene ventaja, pero sintiéndonos genial cada vez que acertamos algún movimiento, en definitiva, disfrutando del ajedrez.

           Esto es un deporte, a veces se arriesga y otras no, por eso Vallejo se merece nuestro reconocimiento, por ser valiente en un escenario tan complicado, con todas las miradas puestas en él. El medio punto logrado es un justo premio a la osadía.

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