Stamma escribió un libro repleto de composiciones

Retrato de Phillip Stamma

N. N.  0 - Stamma  1              N. N.     : blancas

 Composición  1737                  Stamma : negras

 

1. e4 / e5  2. Cf3 / Cc6  3. Ac4 / Ac5  4. d3 / d6  5. Cg5 / Df6  6. Axf7+ / Rf8

7. 0-0 / h6  8. Axg8 / hxg5  9. Ad5 / Cd4  10. c3 / Dh6  11. h3 / Axh3

12. cxd4 / Axg2  13. Rxg2 / Dh3+  14. Abandono ( N. N. ).

Después de 11.h3

 

             Phillip Stamma estuvo considerado como el mejor jugador del mundo en el Siglo XVIII, antes de la llegada de Philidor. Escribió un libro donde incluía estudios sobre aperturas a través de partidas compuestas por él mismo. Dicho libro, titulado "Essai sur le jeu des échecs", fue publicado en Francia en 1737 y fue todo una novedad porque introdujo una notación con letras y números para cada casilla.

 

             La llegada de Stamma a Europa se produjo con anterioridad al año 1737. Obtuvo sus primeros éxitos en el Slaughter Coffes House de Londres, donde no encontró ningún rival que estuviese a su altura. Ante la fuerza de sus ideas innovadoras no fueron pocas las voces que le proclamaron como el mejor jugador del planeta... fama que duró hasta la aparición de un ciclón que dio otra vuelta de tuerca a la manera que hasta ese momento se tenía de entender juego: André Danican Philidor. Se decidió probar la fuerza de estos dos jugadores enfrentándoles en un match, en el que el francés obtuvo un triunfo contundente: 8'5 - 1'5. Tras esto, el nombre del sirio Stamma pasó a un segundo plano totalmente eclipsado por el genial Philidor.

             Esta composición pertenece a un estudio hecho sobre la apertura Giuoco Piano, todo un tesoro por lo que supuso para el ajedrez de aquellos tiempos. Época de pioneros que exploraban y creaban aperturas, mentes brillantes que abrieron los caminos del ajedrez moderno. Hoy en día se trabaja sobre lo estudiado por otros y además se hace con la ayuda de programas, cualquier idea de un GM es testada por Rybka y Fritz que decidirán si ésta es correcta o incorrecta... se ha perdido el romanticismo y no recordamos donde.