Tornado a la ciega... un tablero devastado

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Sämisch 1
- N. N. 0
Samisch : blancas
Berna 1949
N.
N. :
negras 1. e4 / c5 2.
Cf3
/ d6
3.
Ab5+ / Ad7
4.
Axd7+ / Dxd7
5.
0-0 / Cc6
6.
d4 / cxd4 7. Cxd4 / e6 8.
c4 / Cf6 9. Cc3 / Ae7 10.
b3 / 0-0 11.
Ab2
/ Tfd8
12.
Dd2 / Ce8 13. Tad1 / a6 14.
Cc2 / Dc7 15. Ce3 / Db8
16. De2 / b5
17. Td2 / Ce5 18. f4 / Cg6
19.
Df2 / Db6
20.
f5 / Ag5
21.
Ccd5 / exd5
22.
Ad4 / Db7 23. fxg6 / hxg6
24.
Cxd5 / Axd2
25.
Dxd2 / Tab8
26.
Dg5 / Td7
27.
Tf3 / bxc4 28. Th3 / cxb3 29. Cf6+ / Cxf6 30. Dxf6 / gxf6 31. Axf6 / Abandono ( N. N. ). |
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Fritz Sämisch fue un gran especialista a la ciega, modalidad en la que era frecuente verle combinar con éxito. Un talento oculto en un jugador que no obtuvo resultados importantes en torneos, pero que cuando jugaba sin ver era capaz de crear joyas como esta. No es necesario volver a comentar la dificultad de jugar a la ciega, pero calcular esta secuencia de jugadas, con 3 sacrificios de pieza, parece algo paranormal. El cálculo es exacto y el alemán se queda con lo justo para dar mate: torre y alfil por dama y las dos torres del rival... y es que el valor de las piezas a veces es relativo... cuanta razón tenía Albert Einstein. |