Si, a veces los peones son el alma del ajedrez

Peón solo en el tablero

N. N.  0 - Philidor  1             N. N.     : blancas

     Londres  1799                   Philidor : negras

 

1. e4 / e5  2. c3 / d5  3. exd5 / Dxd5  4. d3 / f5  5. f4 / e4  6. d4 / Df7  7. Ae3 / Cf6

8. Cd2 / Cd5  9. Ac4 / c6  10. Db3 / Ae6  11. Axd5 / cxd5  12. Ce2 / Ad6

13. 0-0 / h6  14. Dc2 / g5  15. g3 / g4  16. b3 / Cc6  17. c4 / 00-0  18. cxd5 / Axd5

19. Ch4 / h5  20. Cxd6+ / Txd6  21. Af2 / h4  22. b4 / Tdh6  23. b5 / e3

24. Ae1 / hxg3  25. Axg3 / Txh2  26. Axh2 / Txh2  27. Rxh2 / Dh5+

28. Rg1 / Dh1++.

 

Después de 25.Axg3

 

             "Los peones son el alma del ajedrez"... tal vez una de las frases más famosos de este juego. Philidor la aplicó a muchas de sus partidas y el éxito le acompañó durante toda su vida, esta partida es un buen ejemplo de ello. Primero domina el centro con sus infantes, y ya saben, si dominan el centro con claridad láncense a atacar por uno de los dos flancos. Philidor lo hizo en el flanco de rey, con contundencia y éxito, logrando un ataque limpio que conjugaba varios temas básicos del ajedrez (como aprovechar una columna abierta). Cuando las victorias de un jugador parecen tan sencillas quiere decir que estamos ante un jugador especial capaz de dominar sus misterios como nadie.