Bernstein  1 - Janowski  0        Bernstein : blancas

           Barmen  1905                    Janowski : negras

 

1. d4 / d5  2. c4 / e5  3. dxe5 / d4  4. Cf3 / Cc6  5. Cbd2 / f6  6. exf6 / Dxf6

7. Cb3 / Ag4  8. a3 / h6  9. g3 / 00-0  10. Ag2 / d3  11. 0-0 / Ce5  12. Af4 / Cg6

13. Ae3 / Ce5  14. Af4 / Cxf3+  15. exf3 / Ah5  16. De1 / Af7  17. Da5 / Db6

18. Dc3 / Cf6  19. Ae3 / Da6  20. Cd2 / g5  21. b4 / Ag7  22. b5 / De6

23. Da5 / Cd7  24. Dxa7 / Axa1  25. f4 / Tdg8  26. Dxb7+ / Rd8  27. Txa1 / gxf4

28. Axf4 / Db6  29. Da8+ / Re7  30. Te1+ / Ae6  31. De4 / Cc5  32. De5 / Cd7

33. c5 / Cxe5  34. cxb6 / Cd7  35. Ad5 / Tg6  36. Axc7 / Rf7  37. Txe6 / Txe6

38. a4 / Re7  39. Axe6 / Rxe6  40. a5 / Rd5  41. a6 / Tc8  42. b7 / Txc7

43. a7 / Txb7  44. a8=D / Cc5  45. Rg2 / Rd4  46. Cb3+ / Cxb3  47. Dxb7 / d2

48. Dd7+ / Rc3  49. b6 / Cd4  50. Dg4 / Rd3  51. b7 / Ce2

52. Df3+ / Abandono (Janowski ).

Después de 23...Cd7

Esta partida recibió el 2-3 premio de belleza del torneo.

Fue bautizada como: 'Duelo sin compasión'

 


 

Ossip Bernstein

            Ossip Bernstein fue uno de los jugadores más fuertes del planeta durante el primer tercio del siglo XX, algo que tiene gran mérito ya que era un aficionado y no un jugador profesional, debido a que la mayor parte de su tiempo lo dedicó a sus negocios.

            Su vida fue trepidante, con altos y bajos, alegrías y desgracias, éxitos y fracasos, como si de una montaña rusa se tratase.

            Ossip Samilovitch Bernsein nació el 20 de Septiembre de 1882, en Gitomir (Ucrania).

            Bernstein provenía de una familia de alta posición, que había hecho su fortuna a través de múltiples negocios. No conocería el ajedrez hasta los 14 años, edad en que aprendió los movimientos  de mano de uno de sus profesores. Con 18 años se desplazó a 

Heidelberg (Alemania) para cursar estudios de Derecho, fue allí donde pudo desarrollar su recién adquirida afición al ajedrez.

            En 1901 comenzó a competir en torneos internacionales, aunque de manera esporádica, sin llegar a jugar más de dos torneos al año. Su aparición no pudo ser más exitosa, logró ser 2º en el congreso de la federación alemana, actuación que le reportó el título de maestro. Pero eso no fue todo, cada torneo que disputaba era cerrado con una gran actuación, siempre terminando entre los 5 primeros. Su primera victoria llegó en 1906, al vencer en el torneo de Estocolmo. Ese mismo año obtendría otro éxito, pero esta vez lejos del tablero, al conseguir el doctorado en leyes.

            Su estilo de juego era sobre todo ofensivo, sin mostrar ningún temor cuando la posición se enturbiaba, ya que tenía un gran talento para el ajedrez combinativo, lo que le permitió firmar un gran número de bellas partidas.

            Tras la obtención de su doctorado decidió centrarse casi en exclusiva en sus actividades comerciales, por lo que reduce aun más su participación en torneos, con años completamente en blanco. En 1917 llegaron los tiempos difíciles para Ossip, el triunfo de la Revolución de Octubre instauró un nuevo régimen y un reagrupamiento de los países en las repúblicas soviéticas. Todos los nobles o patrones fueron desposeídos de sus bienes, que pasaron a formar parte del patrimonio de la nación, por lo que Bernstein lo perdió todo. Además fue arrestado, como todo aquel que amasó fortuna en la época de los zares, y condenado a muerte bajo fusilamiento. Por fortuna para él, el ajedrez fue su salvador ya que fue puesto en libertad por ser maestro de este deporte, algo bien visto por la revolución.

            Ante esta situación, Bernstein decidió huir de la URSS y lo hizo tras un largo viaje vía Belgrado, Viena y Oslo, para terminar en París. Tras adoptar la nacionalidad francesa, tomó la decisión de abandonar la práctica del ajedrez. Durante los siguientes años trató de rehacer su fortuna, algo en lo que tuvo éxito, por lo que los tiempos de bonanza regresaron... aunque no duraron demasiado, Bernstein había invertido grandes sumas de dinero en negocios en Estados Unidos, fortuna que perdió durante el crack de la bolsa de 1929. Cual ave fénix volvió a rehacer su maltrecha economía en Europa, aunque a base de mucho trabajo.

            Tras más de 15 años alejado de los tableros, Bernstein decidió regresar a la competición en Bern (Suiza), en el año 1932, quedando en 4º lugar. Una vez más, sus apariciones ajedrecísticas fueron esporádicas, Bernstein no podía ausentarse de sus ocupaciones durante demasiado tiempo, y acudir a un torneo significaba tomarse varias semanas de asueto (muchos días para viajar y otros tantos para jugar).

             Una vez más la montaña rusa hizo su aparición y la tragedia volvió a empañar su vida. Bersntein era judío, por lo que tras el estallido de la II Guerra Mundial fue perseguido por los nazis, como otros muchos ajedrecistas y millones de seres humanos, que tuvieron que sufrir la barbarie de la sin razón. Bernstein buscó refugio en España, teniendo que atravesar los Pirineos en un duro viaje en el que tuvieron que dormir en cuevas y transitar los caminos más escarpados. Al llegar a España fue detenido y encarcelado por las autoridades (pro nazis), pero finalmente fue liberado tras interceder en su favor varias amistades.

             Tras la guerra siguió jugando al ajedrez a pesar de su avanzada edad. En 1950 le fue otorgado el título de GM, en reconocimiento a su brillante carrera. Pero Bernstein tenía pensado seguir sorprendiendo al mundo y con 72 años participó en sus primeras olimpiadas, Amsterdam (1954), en el primer tablero de la selección francesa (con 7'5 puntos en 15 partidas). Ese mismo año había dado una lección magistral de talento al terminar en 2º lugar en el torneo de Montevideo, empatado con el fortísimo Najdorf (jugador que se opuso a que Bernstein participase por su avanzada edad y que fue vapuleado por el abuelo). Jugó su último torneo en 1961, con 79 años. Podéis consultar todos sus resultados en: (Ver Palmarés).

             Bernstein falleció el 30 de Noviembre de 1962, en un sanatorio situado en los pirineos franceses, tras una vida de peregrinar de un sitio a otro, siempre a bordo de su montaña rusa que le transportó a lo más alto, pero también a los más ocultos infiernos.